Las cortinas de un hospital forman parte importante de los elementos de una habitación, fundamentalmente para separar una cama de otra entre pacientes. Su función es básicamente la de aportar privacidad y al mismo tiempo seguridad al entorno y al propio paciente, gracias a las cualidades ignífugas y antibacterianas de sus tejidos.

Si está buscando cortinas de hospital, debe saber que en el mercado no siempre va a encontrarlas con todas las garantías sanitarias de seguridad, aunque así se las vendan. Este tipo de cortinas especialmente diseñadas para hospitales deben contar en primer lugar con un certificado ignífugo Clase 1 según normativa europea, que las distinguen por su capacidad inalterable en caso de tener contacto con una llama.

Otra de las características de sus tejidos es la durabilidad, es decir, la vida útil que le confieren sus fibras textiles por su capacidad a la tracción mecánica. Esto significa la resistencia que tienen en caso de tirones o al propio desgaste a los numerosos lavados, una variable clave para entender que muchos tejidos merman sus capacidades de resilencia conforme van desgastando su superficie por la acción de los detergentes.

¿En qué se diferencia una cortina de hospital homologada de otra que no lo es?

En el mercado se pueden encontrar tejidos sanitarios que han sido tratados con un bactericida una vez confeccionada la pieza, pero solo resulta temporalmente eficaz. Lo ideal es que si está buscando cortinas homologadas para hospitales, exija una copia compulsada de un certificado conforme dichos tejidos han pasado las pruebas contraincendios en condiciones de laboratorios.

Sus tejidos una vez pasado unos minutos ante la llama, no ofrecen deterioro ni emiten humos tóxicos. A lo sumo y dependiendo del textil utilizado, puede presentar una perforación del mismo, pero sin ser precursora de expandir la llama.

¿Cuándo se deberían sustituir las cortinas de un hospital?

Las cortinas de los hospitales muchas veces pueden ser foco de las infecciones causadas por los agentes bacterianos que se adhieren a las superficies porosas de los materiales que se encuentran en el centro de salud. Al ser un elemento en constante uso por parte de los pacientes, auxiliares de enfermería y familiares, no es de extrañar que salten a la luz noticias de contagios.

Si hablamos de una cortina con cualidades permanentes, quiere decir que pueden durar muchos años, aunque lo recomendable es que a los 10 años se sustituyan por seguridad, a pesar de las homologaciones y certificaciones que demuestran fehacientemente su eficacia.

Hay que distinguir entre cortinas reutilizables y cortinas desechables, siendo las primeras lavadas y desinfectadas con un estricto protocolo sanitario. En el caso de las desechables tienen una duración definida y tienen que destruirse ya que pueden contener algunas trazas de patógenos.

La ventaja de utilizar cortinas reutilizables es que se garantiza siempre la seguridad de los pacientes y su entorno por un largo plazo de tiempo, siendo recomendable tener varios juegos de recambio mientras se lavan.